lunes, 31 de octubre de 2011

¿Stereo - Converted? ¿Killing 3D Cinema?

El término real y sin hacer alusión a algún sarcasmo evidente, es "Stereoscopic" ó "Estereoscopia". Esto es la definición técnica de como funciona el ojo humano, es la capacidad que tenemos, que si bien pudiera parecer compleja, de apreciar las cosas en todas sus dimensiones. Cayendo en tecnicismos, lo cual es necesario para comprender lo que pretendo plantear; no es más que esto: cada ojo (izquierdo y derecho) capta una imagen única, distinta de la otra, las cuales nuestro cerebro se encarga de unir y es de esta manera como podemos ver nuestro entorno en 3 dimensiones, con profundidad, altura y anchura, es decir, estereocópicamente.




Esta "tecnología humana", simple, pero funcional, ha sido adoptada en el mundo del cine, y no es una técnica reciente, ha sido sometida a pruebas desde la última década del siglo 19 y que si bien no tuvo un éxito rotundo, representó un avance en la ciencia de crear la ilusión de reproducir imágenes en el cine tal cuál como el ojo humano aprecia su entorno. Hay que destacar que el cine en el siglo 19 consistía en simples animaciones, creadas a partir de fotografiar un objeto en movimiento tantas veces como fuera necesario y luego hacer una secuencias de fotografías para simular el movimiento del objetivo filmado; es decir, el siquiera creer posible que se pudiera crear una imagen en las tres dimensiones mencionadas y llevarla al cine era un éxito en la tecnología cinematográfica de ese entonces. Sin embargo, lo exageradamente complejo que era lograr una imagen decente con profundidad y sincronizada en una película mantuvo alejado el auge de esta tecnología por un largo tiempo.

El cine contemporáneo ha logrado un gran avance con esta tecnología y ha logrado films en tercera dimensión muy realistas, utilizando para ello cámaras estereoscópicas, que filman el objetivo con una calidad 3D excepcional, lo que ha significado un éxito para el cine 3D. Sin embargo, aún resultan algo incómodos, ergonómicamente hablando, el uso de este tipo de cámaras para la mayoría de los cineastas, por lo que muchos deciden hacer el rodaje de películas en formato tradicional 2D, para luego ser convertidos mediante software a formato en tercera dimensión y poder así adaptarse y "encajar" en la mercadotecnia del cine 3D. Lamentablemente esta opción da como resultado un "3D falso" una imagen forzada a tener profundidad y con poca luz debido a que mediante el proceso de conversión y proyección estos films son obligados a pasar por filtros que se "tragan" gran parte del brillo de la imagen.

Los pioneros del cine moderno en realizar films en 3D auténtico son los directores James Cameron (Avatar, Titanic, Saga Terminator) y Michael Bay (Armageddon, Pearl Harbor, Saga Transformers), quienes han logrado un 3D alucinante e impresionablemente realista.

El cine 3D moderno ha sido objeto de una estrategia de muchas compañías productoras y directores a re-estrenar clásicos del cine en 3D convertido, aprovechando así el éxito de la tecnología y lo nostálgico que es para muchos volver a ver un film de nuestra infancia o adolescencia en el cine. James Cameron, quién como mencioné anteriormente, es pionero del Cine 3D ha decidido re-estrenar "Titanic", un éxito en el cine de los 90's y ganadora de 11 Academy Awards, como sabemos fue filmada en 2D (para ese entonces el 3D no estaba presente, al menos comercialmente, en el mundo del cine), por lo que se sometió al film al mencionado proceso de conversión; sin embargo, James Cameron, a diferencia de muchos directores, ha decidido supervisar este proceso, el cual para él significó horas sentado frente a los computadores examinando y convirtiendo un simple cuadro de película. El proceso duró 1 año y 3 meses para lograr un 3D "falso" pero muy bien logrado. Según miembros de la prensa cinéfila internacional, quienes asistieron a una previa de 18 minutos de escenas en 3D y que en sus propias palabras dijeron: "es el mejor film en 3D convertido que han visto hasta la fecha”, "Es un film que si alguien no lo conoce bien pudiera creer que fue filmado el año pasado y con cámaras estereoscópicas".

Muchos opinan que el cine en 3D llegó para quedarse, bien parece ser cierto, siempre y cuando estos films sean íntegramente filmados usando la tecnología y con conversiones que sean necesarias solamente para películas clásicas o de hace 10 años, por decir algo, y cuyo proceso requiera de arduas horas trabajando cuadro por cuadro para obtener óptimos resultados. Es esto lo que realmente vale la pena, poder disfrutar de una tecnología que se ha logrado después de tantos años de "evolución" y que el tiempo no haya pasado en vano para simplemente aprovecharla hasta donde se quiere para obtener un film económico y que satisfaga a las audiencias menos exigentes.